8 Tipos diferentes de journaling para conocerte mejor y ordenar tu mente

Este artículo contiene enlaces de afiliado. Esto significa que puedo recibir una pequeña comisión sin coste para ti.

Te sientas a escribir… pero no sabes por dónde empezar. Tienes una libreta, ganas de hacerlo, incluso la sensación de que te vendría bien, pero te quedas en blanco.

Piensas: “¿qué se supone que tengo que escribir?”
Y al final, lo dejas.

Aquí es donde conocer distintos tipos de journaling puede marcar la diferencia.

Porque journaling no es escribir sin más. Es encontrar una forma de escribir que encaje contigo, con tu momento y con lo que necesitas ahora mismo.

No hay una única manera correcta. Hay muchas. Y en este post vas a descubrir 8 tipos diferentes para que encuentres el que realmente te funcione.

Qué es el journaling (y por qué puede ayudarte)

El journaling es simplemente escribir de forma personal, pero con intención.

No es escribir bonito, ni hacerlo perfecto. Es usar la escritura como una herramienta para:

  • ordenar lo que piensas
  • entender lo que sientes
  • bajar el ruido mental
  • tomar decisiones con más claridad

Muchas veces no necesitas respuestas nuevas, necesitas espacio para pensar. Y escribir te lo da.

Aquí es donde tener una libreta que te resulte cómoda y agradable marca más diferencia de la que parece, porque hace que te apetezca volver a escribir sin pensarlo demasiado.

8 tipos diferentes de journaling

1. Journaling libre (escritura sin filtro)

Es el más sencillo y el mejor para empezar.

Consiste en escribir todo lo que te venga a la cabeza, sin orden, sin estructura y sin corregir.

Puedes escribir:

  • lo que te preocupa
  • lo que estás pensando
  • lo que sientes

No hay reglas.

Es especialmente útil cuando tienes la mente saturada y necesitas soltar.

2. Journaling guiado (con preguntas)

Si te pasa que te quedas en blanco, este tipo te va a ayudar mucho.

Aquí no empiezas desde cero, sino que utilizas preguntas que te ayudan a reflexionar.

Ejemplos:

  • ¿Cómo me siento hoy y por qué?
  • ¿Qué necesito ahora mismo?
  • ¿Qué me está preocupando realmente?

Este tipo de journaling es perfecto si te cuesta empezar o si te quedas en blanco.

3. Journaling de gratitud

Consiste en escribir cosas por las que te sientes agradecida.

No tienen que ser grandes cosas. De hecho, cuanto más simples, mejor.

Ejemplos:

  • un momento tranquilo
  • una conversación
  • algo que has disfrutado

Este tipo de journaling ayuda a cambiar el foco y a valorar más lo que ya tienes.

4. Journaling emocional

Aquí el objetivo es entender lo que sientes.

En lugar de evitar emociones incómodas, las escribes.

Puedes explorar:

  • qué estás sintiendo
  • cuándo empezó
  • qué lo ha provocado

Es muy útil para ganar claridad emocional y no acumular.

5. Journaling de organización mental

Perfecto si tienes muchas cosas en la cabeza y no sabes por donde empezar.

Consiste en escribir:

  • tareas
  • ideas
  • preocupaciones
  • cosas pendientes

No es tanto emocional como práctico.

Te ayuda a ordenar, priorizar y liberar espacio mental.

6. Journaling de metas y objetivos

Aquí escribes sobre lo que quieres conseguir.

Pero no solo el objetivo, también:

  • por qué lo quieres
  • cómo te quieres sentir
  • qué pasos puedes dar

Te ayuda a tener claridad y dirección.

7. Journaling reflexivo (aprendizaje)

Este tipo se centra en reflexionar sobre lo que te pasa.

Por ejemplo:

  • ¿qué he aprendido hoy?
  • ¿qué haría diferente?
  • ¿qué me ha hecho sentir bien?

Es muy útil para crecer y tomar conciencia.

8. Journaling creativo

Aquí no hay reglas.

Puedes:

  • dibujar
  • escribir frases
  • hacer listas
  • mezclar ideas

Es más libre y menos estructurado.

Perfecto si quieres disfrutar del proceso sin presión.

Cómo elegir el tipo de journaling para ti

No necesitas hacer todos.

De hecho, es mejor empezar con uno o dos.

Puedes preguntarte:

  • ¿necesito soltar o entender? → journaling libre o emocional
  • ¿me cuesta empezar? → journaling guiado
  • ¿tengo la mente saturada? → journaling de organización

Lo importante es que te resulte fácil.

Cómo empezar (sin complicarte)

Si no sabes por dónde empezar, hazlo sencillo.

  • Elige un tipo de journaling
  • Dedica 5–10 minutos
  • Usa una libreta sencilla
  • Escribe sin corregir

Tener tu libreta siempre visible o a mano hace que te acuerdes de escribir y no dependa solo de la motivación.

Parte práctica: prueba esto hoy

Si no sabes por dónde empezar, prueba esto:

  1. Abre una libreta
  2. Escribe: “Hoy me siento…”
  3. Continúa sin parar durante 5 minutos
  4. No corrijas
  5. No releas
  6. Solo escribe.

Escribir no siempre es fácil. A veces cuesta, a veces incomoda, a veces no sabes qué poner.

Pero también puede ser uno de los pocos espacios donde puedes ser completamente honesta contigo.

Sin filtros. Sin exigencia.

El journaling no es una obligación ni una tarea más.

Es una herramienta para entenderte mejor y sentirte más clara en tu día a día.

Empieza con algo sencillo.
Prueba un tipo.
Y quédate con el que realmente te ayude.

Guárdalo para más tarde

¿Te ha resultado útil esta publicación? ¡Guarda esta imagen en Pinterest para poder acceder a ella en cualquier momento!

  • guárdalo para probar distintos tipos 📌
  • elige uno y empieza hoy
  • o suscríbete para más contenido práctico sobre hábitos y bienestar ✉️

Comparte el post

Raquel rigo productividad gestion tiempo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.